domingo, 8 de mayo de 2011

Nacimiento de Coín-Sierra Negra-Cerro del Águila-Pico El Castillejo-Ojén

Esta ruta se caracteriza por su gran variedad en plantas: alcornoques, madroños, pinos, jaras, matagallo, aulaga, jergen, escobón, helechos, enebros, fresnos, romero…

También hemos visto un par de “cabras montes”, pero sin lugar a dudas son las maravillosas vistas lo que más impresiona.

Tanto desde el cerro del Águila (más en este) como desde El Castillejo se observa todo el Valle del Guadalhorce (Cártama, Pizarra, Coín…), la Sierra de las Nieves (junto a Alozaina y Yunquera), la costa de Málaga capital, Fuengirola, Marbella… y más al fondo, por un lado se observa Sierra Nevada, y por otro, el Peñón de Gibraltar, e incluso África.

A medida que nos acercamos a Ojén, el Monte Mediterráneo va desapareciendo, siendo las huertas el elemento principal, aunque vuelven a aparecer los castaños, y aún se siguen viendo algunos alcornoques.

En el Cerro del Águila coexisten terrenos de Coín, Mijas y Alhaurín el Grande, lo cual lo indica un poste, en ausencia de “punto geodésico” en él.

domingo, 11 de abril de 2010

Los Reales de Estepona

Sierra Bermeja en Estepona nos presenta un paisaje atípico para una zona de costa. Su nombre viene del color de sus rocas, la peridotita.

En realidad podemos decir que el valle del Genal llega hasta aquí, pues Jubrique se encuentra a 18 kilómetros del Puerto de Peñas Blancas (donde nos deja el autobús) y Genalguacil a unos 28 km. Tras recorrer unos 4,5 km llegamos hasta el mirador Salvador Guerrero, en donde unos desayunan y otros admiramos el paisaje (e intentamos captar este en nuestras fotos). A pesar de la niebla las vistas son impresionantes:

Hasta aquí son pocos y pequeños los pinsapos que vamos observando (junto a encinas, alcornoques, quejigos, pinos negral), pero ahora comienza el verdadero pinsapar. Al pinsapo le acompaña la jara, la aulaga, los piornos… e incluso son abundantes los helechos.

En las fotos se aprecian algunos pueblos del valle del Genal: Benalauría, Algatocín, Benarrabás…

lunes, 25 de enero de 2010

Jimera de Libar-Benaojan-Cueva del Gato

Esta ruta se realiza siguiendo las vías del tren que une Algeciras con Bobadilla. A su vez esta se realiza junto al río Guadiaro.

Se observa aún las consecuencias de la lluvia de las últimas semanas, pues incluso hemos encontrado en el camino sillas y mesas arrastradas por el río. También se aprecian las alturas alcanzadas por este en las distintas zonas por donde hemos pasado: restos vegetales en los puentes, en las ramas altas de los árboles, puentes rotos…

Sin embargo, a pesar de las previsiones de lluvia, el día nos ha acompañado y tan sólo hemos tenido que sortear los numerosos charcos. El barro ha cubierto los bajos de nuestras vestimentas, e incluso algo más a algunos, pero lo visto ha merecido la pena.

Nos hemos movido entre encinas, quejigos, acebuches, y más pegado al río, el bosque de ribera lo forma chopos, olmos, fresnos, sauces…

Resaltar el nacimiento de los Cascajales en Benaojan:

Y sobre todo la Cueva del Gato:

Cuya visión se hizo posible porque llevábamos andamiajes que colocamos en el puente roto (toda una aventura):

domingo, 17 de enero de 2010

Alhaurín de la Torre a Cerro Calamorro

En realidad al Puerto de las Ovejas, al principio de la ascensión ha dicho cerro. Tras pasar el Puerto del Canuto iba sólo, sin conocer el lugar y siguiendo las distintas indicaciones dadas por mis compañeros (hasta el puerto indicado) y otras personas que iba encontrando en el camino.

En realidad el recorrido estaba muy transitado, pero la mayoría iban en plan paseo.

En el lugar abunda sobre todo el lentisco y la aulaga, aunque en la parte más baja también son frecuentes el palmito, el romero, el enebro…

También aparece el pino, un quercus arbusto (quercus fructicosa?, coscoja?), la jara, el algarrobo…

Las vistas son impresionantes, pues por un lado se ve todo el Valle del Guadhalorce:

Por otro lado se observa el mar de Málaga, Torremolinos y Benalmadena:

E incluso se ven tierras de África:

domingo, 13 de diciembre de 2009

Frigiliana-Río Higuerón-Río Chillar-Cueva de Nerja

De nuevo partimos desde Frigiliana al realizar una de nuestras rutas.

Previamente hemos paseado por sus calles, y hemos admirado uno de los pocos pueblos blancos que aún perduran en nuestra tierra (Málaga). No se trata de un pueblo de interior, sino que se encuentra a pocos kilómetros de Nerja, ya en la costa.


Hemos subido el río Higuerón, pero pronto (tras pasar por su alberca) nos hemos dirigido hacia el río Chillar. El paso de un río al otro es a través de terreno caliza, muy fragmentado, en donde principalmente nos encontramos con pinos, posiblemente de repoblación. Sin embargo abunda el matorral, con la aulaga en primer lugar, el romero, el tomillo, el esparto, la jara, el palmito…

Desde la zona más alta entre ambos ríos se observa el mar, e incluso en sus aguas aparece algún barco:

A pesar de la escasez de lluvias, el río Chillar lleva agua, que corre velozmente entre las piedras y desniveles propios del terreno.

Tras dejar la zona recreativa por encima de Nerja, avistamos una ardilla (haber si la aprecias en la foto):

lunes, 19 de octubre de 2009

El itinerario discurre por la falda Norte de la Sierra del Pinar. Se inicia en el km 17 de la carretera Zahara-Grazalema y acaba en Benamahoma, teniendo una longitud de 12 km (3,5 a 4 horas de marcha).

Para acceder al Pinsapar (300 hectáreas) debemos ascender desde la carretera (a 1000 m de longitud) hasta el Puerto de las cumbres (1340 m).

Durante la subida podemos contemplar una vegetación compuesta por pinos de repoblación y una regeneración de encinas (muy prometedora), formando el estrato arbóreo; acompañado de un matorral de jaras, matagallos y pequeños arbustos y microleñosas muy interesantes y de gran belleza, destacando entre ellas la carrasquilla, el tomillo y la hedionda, ... entre otras.

A medida que se asciende, se va divisando Grazalema y Ronda, y en el espacio intermedio una masa de encinar y alcornocal, y en la lejanía (al Este) se observa la Sierra de las Nieves, en Málaga.

Una vez en el Puerto de las Cumbres, podemos ver la cara Norte de la Sierra del Pinar, en la que destacan el Pico San Cristóbal (1555 m) y el Torreón (1654 m), la mayor altitud de la provincia de Cádiz; y frente a éstos se levanta la Sierra de Zafalgar. A partir de aquí, y hasta la mitad del bosque de pinsapo, la vereda transcurre a 1300 m de altura.

Desde el Puerto de las Cumbres a los pinsapos el camino es pedregoso, predominando la aulaga. La fauna se limita a aves de zonas rocosas: la collalba negra, el roquero solitario, el acentor alpino, el avión roquero, la chova piquiroja, la grajilla y el águila real. En este tramo nos encontramos con el primer canchal o casquera, al pie del Pico San Cristóbal, colonizado por endrinos y majuelos, de cuyos frutos da buena cuenta el zorro, y algunos arces.

Durante el recorrido por el interior del Pinsapar se pueden ver ejemplares jóvenes y viejos, enfermos y muertos, en pie o caídos, escaseando los ejemplares con un desarrollo máximo: 30 m de alto y 1 m de diámetro en la base, llegando a alcanzar una longevidad de 500 años.

El Pinsapar es un bosque dinámico, sometido a la acción del hombre y situado en un suelo frágil: por las cañadas que estamos cruzando descienden multitud de piedras calizas, por la acción del agua y la nieve, o simplemente cuando por ellas trepan una cabra montés o un corzo.

Apenas hay sotobosque acompañando a los pinsapos, debido a la escasez de luz, encontrándonos sólo aquellas plantas que soportan esta condición: peonía en primavera, la hiedra, la zarza, el torvisco macho, majuelos, endrinos, arces y mostajos en los claros. También encontramos viejos quejigos, bastante maltrechos, debido a las podas que sufrieron cuando se practicaba el carboneo. Aún quedan restos de esta actividad en forma de pequeñas zonas casi sin vegetación y perfectamente horizontales, a modo de terrazas.

Durante el trayecto podremos oír y ver a gran cantidad de aves: carboneros, herrerillos, currucas, pinzones, reyezuelos,, carpinteros, azores, gavilanes, ...

Una vez fuera del pinsapar, iniciamos el descenso a Benamahoma desde el Puerto del Pinar (1100 m), quedando a nuestra izquierda las enormes casqueras conocidas por caídas del Pinar, sobrevoladas por el buitre leonado, y a nuestra derecha la Sierra de Zafalgar y la Sierra del Hinojar.

A partir de aquí el camino transcurre por entre añosos quejigos, encinas y, conforme descendemos, algarrobos, ya que estos huyen de los intensos fríos de las alturas. Merecen especial mención las encinas, que trepan por las casqueras, colonizándolas y fijándolas. Al fondo aparecen la Huerta de Benamahoma, la Sierra Albarracín, tras la que se encuentra El Bosque, y a la lejanía surgen las campiñas de Arcos y Villamartín.

El itinerario acaba en el manantial de Benamahoma.